Un viaje en plena Ilustración a Babia

GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS

Junio, día 5, martes.

En lo alto de las revueltas se ve la gran cañada y montes que describen el concejo de Teverga. Ermita de Nuestra Señora de Trobaniello.

El puerto es alto, de excelente suelo, y donde se pudiera hacer un buen camino veraniego. A fuerza de subir y dar vueltas, se dobla la Peña de Parada, y sigue buen camino hasta encontrar el de Teverga, que se une en la garganta misma que hacen las alturas, y en una bajada (que acaso tomó el nombre de Ventana) acaba Asturias.

Se baja a Porcinero, donde no hay abrigo alguno. Serenidad; descanso; continuación del camino; encuentro de un gran rebaño de merinas, de la cabaña de Béjar, hoy de Fernán-Núñez.

Se conoce otro clima y otro país; casi ningún árbol, y estos pelados; casi ningún cultivo, excepto algún centeno; poca hierba de siega; mucho pasto fresco y corto. Torre-Barrio, lugar compuesto de tres barriadas, al pie de una gran peña, con un riachuelo y en llano. Casas pajizas; una ermitica nueva; iglesia renovada, sobre una gran peña.

Acabo de subir allí y reconocer las ruinas de un gran castillo, con tres o cuatro torres, que ocupó todo el llano que existe en derredor de la iglesia […]. Ya buenos prados, aunque pocos, y algunos árboles, aunque malos. El camino llano y firme. Ninguna posada, ni otra comodidad, que la taberna. Comimos, sin embargo, bien, porque lo traíamos. Avisamos a Villasecino.

Salida a las tres y media de la tarde; buen tiempo y buen camino a Candemuela; luego Villasecino, una sola legua de Torre-Barrio, donde tiene su casa don Ignacio Lorenzana, casado con la sobrina doña María Manuela Cienfuegos; hospedamos aquí; buen edificio, renovado, con habitación de invierno y verano.

Había una boda en el pueblo, y con este motivo supimos un estilo digno de apuntarse, y llaman correr la guerreifa. Dáse este nombre a un pan hecho de harina de trigo, leche y huevos; le hace la madrina, y alguna vez llega a arroba de peso. Este pan se pone en manos del padrino, sentado en campo abierto, y a su lado dos mozos para lo que se dirá. Hecho esto, todos los mozos del pueblo y de la redonda que vienen a la boda, se ponen o presentan en fila de frente, asidos de las manos, y a la voz o seña del padrino arrojan todos a correr, y el primero que llega gana el primer bocado de la guerreifa por premio, y el resto se reparte sin distinción entre los concurrentes.

Este pueblo pertenece al concejo de la Babia de Yuso, que empieza donde el reino de León, y se circunscribe por las montañas que vierten al Poniente a la de Babia de Suso; por Mediodía con el de las Omañas; y por Oriente, con el de Sena, que pertenece al señor de las Achas, y es una desmembración del estado de Luna. En las de Babia se apacientan por el verano como trescientas mil cabezas de ganado merino.

Diarios Gaspar Melchor de Jovellanos

Diarios (memorias íntimas). 1790-1801.
Gaspar Melchor de Jovellanos.
Imprenta de los Sucesores de Hernando. Madrid, 1915

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