m. Raedera. Útil para remover y sacar las brasas del horno. Al ser de madera, frecuentemente se tenía que refrigerar con agua. (De or. desc.).
Había la costumbre de sacarlo junto con la pala para ponerlo en forma de cruz cuando se aproximaba una tormenta, con el fin de proteger la casa del Renubeiru, dios de las tormentas en la mitología astur.